Ultimamente en Chile se habla mucho de "escasez de talento", pero hay que precisar: la afirmación es cierta, pero se aplica sólo en referencia a gerentes, ejecutivos y profesionales fundamentalmente de carreras como las ingenierías y la geología. No hay tal escasez de profesionales formados en carreras humanistas.
No obstante, la falta de una oferta que satisfaga la demanda que existe para ese primer grupo de disciplinas y expertise es un problema severo para las empresas, las cuales necesitan de dicho capital humano para enfrentar un entorno económico con múltiples proyectos de desarrollo que van a estar o ya están en ejecución en el sector minero, energético o de infraestructura, entre otros.
En este contexto, a pesar de que Chile tiene una población relativamente joven, los ingenieros formados en las universidades locales no alcanzan a cubrir las necesidades. En el caso de la minería, además, hace no tanto, en la época en que los commodities se cotizaban a precios muy bajos (con el cobre a US$ 0,60 la libra, por ejemplo), se cerraron carreras que formaban profesionales relacionados con la metalurgia y la geología. Y por añadidura, toda una generación de ingenieros "baby boomers" (nacidos inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial) se está retirando, agudizando la situación.
Sin embargo, en el país se está produciendo un fenómeno nuevo: a raíz de la mentada escasez, muchas organizaciones están reclutando a profesionales mayores de 50, e incluso de 60 años. Es decir, a ejecutivos senior que antiguamente salían del mercado laboral prácticamente a la fuerza.
"Hoy día, por primera vez en mucho tiempo, hay una oportunidad para personas mayores con muchas ofertas laborales en la economía", afirma John Byrne, managing director de Boyden Chile.
Quienes trabajan reclutando gente dicen que en los últimos tres años se han debilitado las barreras que tradicionalmente afectaban a quienes sobrepasan el medio siglo de vida. Antes, cuando en una terna figuraba un candidato mayor en edad, eran altas las posibilidades de que el empleador lo objetara, argumentando que se busca juventud, energía o dinamismo, por ejemplo. Hoy esa probabilidad es menor, y lo que más llama la atención es que el cambio de actitud también está sucediendo en sectores distintos a la minería, siempre más proclive a contratar profesionales de más años.
Franklin Otero, socio consultor de Equation Partners, cuenta que recientemente ha cerrado procesos donde empresas grandes y prestigiosas seleccionaron profesionales mayores de 50 para altos cargos gerenciales. Más aún, lo ha visto en la industria farmacéutica y en el retail, incluso en mandos medios como jefes de tienda, jefes de sección y zonales.
"Se valora que las personas de mayor rango etario dan más confianza.
Tienen una serie de competencias que el mercado hoy quiere: criterio, paciencia, atienden mejor. Son cosas complementarias al empuje que puede tener alguien más joven y que ayudan a crear una mixtura en el equipo", señala Otero.
Mejor no generalizar
El bajo desempleo que existe entre los profesionales actualmente también lleva a que las empresas estén más inclinadas a atraer personal senior, y da para pensar que la demanda por ellos seguirá aumentando y empezará a notarse en industrias distintas a las que en estos momentos los están reclutando.
John Byrne dice que gracias a este cuadro muchos profesionales podrán mantenerse vigentes aprovechando el auge de proyectos mineros y de energía especialmente. Añade que hasta los niveles operarios podrán beneficiarse (y provocar que el fenómeno llegue a más industrias), en la medida que la falta de mano de obra lleve a que la minería saque gente de la construcción, y que la construcción siga atrayendo gente de las faenas agrícolas.
Aun así, la mayor demanda por profesionales que superan largamente la media de edad seguirá siendo más frecuente en industrias altamente especializadas.
José Fernández, director ejecutivo de Stratos Executive Search Consultants, llama a no generalizar: si bien los ingenieros que están sobre los 50 años gozan de pleno empleo ("y lo mismo es aplicable para las mujeres", agrega), también sostiene que los ejecutivos senior sin experiencia en sectores industriales seguirán teniendo dificultades para acceder a un puesto de trabajo.
Según Fernández, "el problema de la escasez de talento, especialmente de ingenieros, va a continuar mientras las inversiones en educación no den sus frutos". Por este motivo, aquellos que pueden aportar su experiencia a los negocios que hoy sufren por dicha escasez podrán tener su espacio en el mercado sin que importe tanto su edad.N
¿Sueldos? No hay discriminación
Otro de los componentes positivos del fenómeno que se está dando con los profesionales senior es que, junto con haber más demanda por sus talentos, no se hacen distingos en temas salariales.
"No hay discriminación en la renta por ser mayor de 50 o mujer", señala José Fernández.
En la minería sus sueldos son iguales a los que percibe cualquier alto ejecutivo. John Byrne dice que un gerente o un director de proyectos de más de cinco décadas recién incorporado a una gran inversión puede recibir una compensación fija anual superior a US$ 1 millón, más premios.
Franklin Otero, por su parte, resalta la flexibilidad que un profesional senior puede ofrecer en términos de salario, gracias a que suelen tener una estructura de gastos donde ya no figure, por ejemplo, la educación de los hijos, o bien, porque ajustan sus expectativas al deseo de seguir vigentes en el mercado.
Fuente: La Tercera