Noticias Laborum

2 de octubre de 2011

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¿Qué salario voy a tener? ¿Qué beneficios ofrece la empresa? o ¿cuál será la jornada laboral? Son algunas de las dudas que siempre surgen en una entrevista de trabajo, y que sin embargo, muchas veces no sabemos manejarlas ni cómo plantearlas.

Asistir a una entrevista laboral no es tarea fácil. Desde no saber con qué ropa presentarse, controlar los nervios, hasta tocar asuntos económicos, son algunos obstáculos que deben sobrellevar quienes asisten a una evaluación.

Así por lo menos lo señalan los chilenos, quienes en una encuesta realizada por Laborum.com a cerca de 2 mil personas, indicaron que sus mayores dificultades al momento de ser evaluados son plantear sus dudas sobre sueldos, jornada laboral y beneficios (37%); justificar su motivación por el cargo (32%); y quedarse en blanco a causa de los nervios (21%). Siguiéndole, más atrás, elegir la vestimenta adecuada (10%).

Encontrarse en uno de estos escenarios no es algo tan inusual. El problema surge cuando estos asuntos no son manejados correctamente o salen a la luz en el momento incorrecto pudiendo, en algunas instancias, perjudicar al entrevistado.

De hecho, el estudio señaló que 4 de cada 10 encuestados se ha ausentado en alguna oportunidad a una entrevista de trabajo por presentárseles ciertas complicaciones. Desde problemas de último minuto, querer desistir del proceso, no saber con qué vestirse e, incluso, simplemente por olvido. No obstante, de los encuestados, el 52% afirmó que fue una decisión propia, para el 43% fueron razones de fuerza mayor mientras que un 4% señaló que no lo hizo por no contar con la vestimenta adecuada.

Birgit Nevermann, gerente de Laborum Selección, dice que “un exceso de nervios y presentarse de manera inadecuada a una entrevista podría perjudicar al entrevistado. Pero no necesariamente el preguntar sobre sueldos, la jornada o los beneficios. De todas maneras, si un postulante se presenta sin conocer la compañía, sin siquiera buscar algunas referencias, y da respuestas incorrectas, eso sí puede afectarle".

Por otro lado, según la entendida si el cargo requiere de una persona segura y ésta se encuentra visiblemente nerviosa o tartamudea, no es un candidato que vaya a tener un buen desempeño.

¿Qué hacer con los nervios?

La experta plantea una serie de consejos a seguir previo a la entrevista para que el postulante se sienta más tranquilo y domine los nervios:

- Averiguar sobre la empresa lo más que se pueda: Es fundamental buscar a qué se dedica la compañía, su misión y objetivos. Es importante, además, conocer con antelación dónde está ubicada, saber cómo llegar y estimar el tiempo de traslado para no llegar atrasado.

- Preparar la ropa el día anterior: Nevermann recomienda probarse la ropa el día anterior y asegurarse que se encuentra en buen estado. "Hay que fijarse que la vestimenta no tenga manchas, que los zapatos estén lustrados, que se sientan cómodos y al otro día estén más tranquilos y que los nervios no le jueguen en contra".

- Hacer un role playing: Simular una entrevista con algún amigo, hermano o padre. “Verbalmente cuando uno se escucha a sí mismo, puede meditar sobre sus fortalezas, debilidades, aspectos a mejorar, plantear por qué se es el candidato ideal para el cargo, entre otros aspectos”, dice la gerente.

- Llegar 10 minutos antes: Esto disminuirá la angustia. “Cuando una persona llega tarde a una entrevista, está intranquilo y desconcentrado”, explica.

- Ejercicios de respiración: Respirar 3 veces con profundidad. No tomar relajantes porque se verán interferidas las capacidades cognitivas.

Más que una remuneración es una oportunidad

Ante las preguntas relacionadas a la remuneración pretendida, la ejecutiva sugiere: "sería bueno explicar que estamos más interesados en las oportunidades que nos brinda el trabajo que en una retribución elevada, para no demostrar que sólo nos interesa el aspecto económico. Si todo sale bien, el momento de negociar el salario será más adelante”.

  

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