Las vacaciones están llegando a su fin y para muchos volver a la realidad es una dura tarea. ¿Qué hacer para no caer la angustia y evitar que el cambio nos afecte? A continuación, consejos para sobrellevar los días post vacaciones y volver a ser productivos.
Atrás quedan los días de sol, playa y relajo. La alarma vuelve a programarse en horario AM y no queda más que retomar la rutina y las labores. ¿Cómo volver al trabajo y no morir en el intento? Lo principal es no ser pesimistas. Y si bien para la mayoría supone una dura tarea y que puede tardar semanas en normalizar las jornadas, lo importante es sobrellavar el cambio de manera positiva.
El síndrome post vacacional es más común de lo que se cree y se define como el estado que se produce en el trabajador al no poder conllevar el proceso de adaptación entre el periodo de vacaciones con la vuelta a la rutina y la vida activa. “Es algo normal que ocurra y cerca de un 40% de los trabajadores de entre 25 y 40 años sufren esta alteración”, señala María Angélica Zulic, gerente general de Laborum.com, quien además agrega que “es un período que no sobrepasa las dos semanas en los casos más extremos. Lo habitual es que dure un par de días y se puede manifestar mediante molestas físicas y bajo rendimiento”.
La ejecutiva recomienda no asociar el retorno netamente al tema laboral, ya que “también se relaciona con otro tipo de cosas positivas como el reencuentro con amigos que dejaron de verse durante un tiempo, con la familia, o volver a la tranquilidad que nos otorga el hogar”. Tomar en cuenta estos aspectos, dice Zulic, “puede ayudar a que la vuelta de vacaciones sea menos drástico”
A continuación, Laborum.com entrega algunos consejos para que el regreso al trabajo no se transforme en una tediosa tarea:
• Generar instancias de recreación con amigos o en solitario para evitar episodios de angustia, ansiedad, cansancio o desgano. Si la situación económica después de estos días de relajo no es muy buena, se pueden planificar panoramas que no impliquen mayores gastos como por ejemplo ir al parque, leer un libro o hacer actividades al aire libre.
• Valorar los aspectos positivos del regreso a casa, como por ejemplo, la estabilidad horaria, la tranquilidad y la regulación con la alimentación.
• Hacer una transición antes de regresar. No es bueno volver el día antes de incorporarse a la oficina, tanto para lograr una adaptación psicológica como para poder hacerse cargo de todos los asuntos domésticos como ir al supermercado, lavar la ropa, etc. “Lo ideal es planificar al menos dos días del final de las vacaciones como período de adaptación previo a la reintegración al trabajo”, dice Zulic.
• La primera semana laboral de vuelta de vacaciones se hará dura y más larga de lo normal. Para que esto no ocurra, es recomendable reincorporarse a mitad de semana y evitar el exceso de trabajo.
• Durante los primeros días, es aconsejable, que se realicen funciones rutinarias, como revisar y contestar correos, devolver llamados y ponerse al día con las nuevas noticias de la empresa. No tomar grandes decisiones.
• Bajar el nivel de autoexigencia es favorable para poder disfrutar del trabajo.
• Considerar las satisfacciones que entrega el trabajo. Al final de cuentas, sin sus retribuciones económicas las vacaciones no hubiesen sido posibles.