1. Gran Oportunidad de Desarrollo Personal:
Si has llegado al tope de lo que puedes aprender en tu trabajo y éste se ha vuelto una rutina que ya no te satisface, la posibilidad de seguir creciendo profesionalmente es un gran incentivo para que te despidas de él, ya sea porque el nuevo puesto te permitirá convertirte en un experto de un área específica dentro de tu profesión, o bien te dará las herramientas para explorar otros campos de tu interés.
Lo importante es que puedas proyectarte por un largo período, durante el cual sigas obteniendo logros profesionales y aprendas cada día de aquello.
2. Proyección en el mediano plazo:
Si te sientes a gusto con tu trabajo, pero sabes que en un par de años más querrás moverte o ascender en tus labores, en las que tu empresa no ofrece movilidad más que un puesto más alto y estancamiento, y si sientes que ya te invade este sentimiento, es hora que mires hacia aquellas ofertas en que el crecimiento es rápido y no acaba un paso más arriba.
Para esto es necesario que tomes en cuenta que las responsabilidades serán mayores, por lo que crecer y asumir este rol con el tiempo, resulta ser una gran motivación, ya que el estancamiento puede poner en riesgo la calidad de tu desempeño actual.
3. Posibilidades de Capacitación:
Muchas empresas buscan “Diamantes en bruto”. Si te identificaste con esa frase, tus ojos deben estar puestos en compañías a las cuales les interese tu crecimiento individual y laboral. Algunas de ellas están dispuestas a financiar o al menos dar todas las facilidades para complementar las carreras profesionales de sus trabajadores. Postgrados, seminarios, capacitaciones básicas, entre otras opciones, son algunas de las posibilidades que ofrece el mercado.
4. Trabajar con un mentor:
Hay profesionales muy destacados y respetados en todas las áreas, cuyos nombres inmediatamente son asociados con prestigio. Por eso trabajar junto a un personaje digno de admiración y cuyas ideas concuerdan plenamente con tus ideales profesionales, será motivante y te permitirá crecer y aprender.
5. Ocasión de asumir mayores responsabilidades:
Debes considerar qué “cambios” incluyen las palabras: “responsabilidad” y “más responsabilidades”, ya que aprender a mantener bajo control un gran número de actividades al mismo tiempo te preparará mejor para salvar todos los obstáculos que vayan saliendo en el camino a lo largo de toda tu carrera.
6. Mejores contactos:
Otra ventaja a la hora de elegir un buen lugar de trabajo, son las personas que en ella laboran y a las cuales puedes acceder desde el puesto que te ofrecen. Puede que no sea el cargo de tus sueños, pero tener el contacto de importantes profesionales te ayudará a llegar donde tú deseas.
7. Tamaño de la empresa:
Aunque no es la regla, una empresa más grande está en mejores condiciones para ofrecer un mejor sueldo y beneficios, más posibilidades de desarrollo profesional y ascenso rápido. Dado que su staff y cantidad de proyectos en desarrollo es mayor, es muy probable que la persona tenga oportunidad de asumir más responsabilidades.
8. Un lugar en donde realmente te necesitan:
Si prefieres un lugar donde tu presencia no sea prescindible, debes tener en cuenta el tipo de rotación que tiene una empresa en donde la misión que vayas a cumplir pueda tener transición, además de un rol importante en tu equipo de trabajo.
9. Mejor ambiente Laboral:
Existen varias condiciones para que un determinado lugar de trabajo tenga un buen ambiente. Por ejemplo, hay empresas de menor tamaño donde no importa el rango de las personas y todos tienen contacto en forma regular. Por otro lado, hay empresas muy grandes donde el trato es más impersonal. La edad o generación también es un factor en juego, ya que un superior mucho más joven o uno mucho mayor pueden resultar contraproducentes. Para quienes están obligados a trabajar constantemente en equipo también influirá quiénes son sus compañeros. Éstas son sólo algunas de las variantes que debe barajar una persona al momento de decidir si un trabajo tiene o no buen ambiente, no existiendo una definición estándar del entorno ideal.
10. Mayor comodidad:
Entre los factores que hacen que un trabajo resulte más cómodo está la ubicación, ya sea que se encuentre cerca del lugar donde vives o que esté en un lugar céntrico donde haya fácil acceso a locomoción y lugares donde tengas que ir frecuentemente. El horario también es importante, ya que a algunas personas les acomodará más partir más tarde en el día, trabajar fines de semana a cambio de ciertos días hábiles, o incluso habrá quienes prefieran hacer parte del trabajo desde su casa.
Laborum.com